
Atención uno a uno adaptada al ritmo y madurez de cada niño.
Comunicación directa con padres tras cada sesión, sin intermediarios.
Aprendizaje respetuoso a través del juego, la manipulación y la conversación.
Grupos muy reducidos o atención individual, nunca aulas llenas.
Niños y niñas de Educación Infantil (3 a 6 años) y Educación Primaria completa (6 a 12 años). Cada franja de edad requiere un enfoque distinto: en Infantil se trabaja sobre todo con juego y manipulación; en Primaria, con contenido curricular apoyado en material variado.
Lectoescritura, comprensión lectora, iniciación y refuerzo matemático, resolución de problemas, hábitos de estudio, autonomía y organización. También se acompaña a niños con dificultades específicas de aprendizaje cuando se detectan o cuando ya existe informe previo.
Predominan las sesiones individuales, especialmente en Infantil y en casos de dificultades específicas. En determinadas edades y objetivos se organizan grupos muy reducidos (máximo tres niños del mismo nivel) para que el ritmo funcione y la atención siga siendo real.
Sí, siempre que la familia lo autorice. Se sigue la línea del centro educativo del niño, se refuerza donde el profesor detecta lagunas y se comparte información con las familias tras cada sesión. En ningún caso se sustituye la labor del centro escolar.
No. Las sesiones se contratan por meses, sin permanencia obligatoria. Se recomienda continuidad para que los avances se consoliden, pero la relación se puede finalizar avisando con una semana de antelación para reorganizar horarios.